Quien ejecuta
La persona o las personas que realizan la tarea y desarrollan el trabajo necesario para completarla.
Consultoría · Responsabilidades · Procesos
Una herramienta práctica para definir quién ejecuta cada tarea, quién responde por el resultado, a quién se consulta y quién debe estar informado.
En 3Solutions adaptamos el modelo RACI a la realidad de cada organización para facilitar la coordinación, la toma de decisiones y el seguimiento del trabajo diario.
Con el crecimiento de una organización, pueden aparecer tareas duplicadas, decisiones pendientes y fallos de comunicación. A menudo, estas dificultades están relacionadas con la distribución de responsabilidades.
La matriz RACI ayuda a ordenar los papeles de las personas y áreas que participan en un proceso. El objetivo es crear claridad y facilitar la ejecución, con un nivel de detalle que resulte útil para el equipo.
La persona o las personas que realizan la tarea y desarrollan el trabajo necesario para completarla.
La persona que asume la responsabilidad final sobre el resultado y su aprobación. Se asigna una sola A a cada tarea.
Las personas a las que se consulta por su conocimiento, experiencia o información antes de actuar o decidir.
Las personas que necesitan conocer el avance o el resultado, sin participar necesariamente en la ejecución o la aprobación.
Las letras mantienen los términos originales en inglés. La distinción entre R y A evita confundir la ejecución de una tarea con la responsabilidad final sobre su resultado.
Ejemplo ilustrativo para preparar una campaña comercial. La asignación real debe acordarse según las funciones y la capacidad de decisión de cada empresa.
| Actividad | Dirección comercial | Responsable de tienda | Equipo de tienda | Marketing |
|---|---|---|---|---|
| Definir la oferta comercial | A / R | C | I | C |
| Preparar los materiales de campaña | A | C | I | R |
| Implantar la campaña en tienda | I | A | R | C |
| Comprobar la implantación | I | A / R | C | I |
Cada fila representa una actividad. En este ejemplo, una misma persona puede asumir A y R, manteniendo una única responsabilidad final por actividad.
El modelo se adapta a la dimensión, la cultura y la madurez de la empresa. Puede apoyar tanto proyectos de consultoría como la formación en gestión y el desarrollo de los equipos.

Buscamos reducir solapamientos, dudas y tareas duplicadas. Una matriz útil ayuda al equipo a comprender su papel y a saber a quién acudir para ejecutar, decidir o compartir información.
R identifica a quien realiza el trabajo. A identifica a quien responde por el resultado y tiene la responsabilidad final o de aprobación. Son papeles diferentes, aunque una persona puede asumir ambos en una tarea.
Sí. Puede haber varias R si la tarea lo requiere, pero la responsabilidad final A debe quedar asignada a una sola persona.
La persona consultada aporta información o criterio. La aprobación y la responsabilidad final corresponden al papel A.
Conviene ajustar el detalle a la realidad de la empresa y centrarse en los procesos donde la claridad de responsabilidades aporte valor al trabajo diario.
Sí. Ayuda a explicar los papeles de cada función, trabajar la colaboración entre áreas y apoyar una organización más clara de los procesos.
Conoce la consultoría de estructura organizacional, el diagnóstico organizacional y la intervención organizacional.
Hablemos de los procesos en los que aparecen dudas, solapamientos o decisiones bloqueadas.
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